Aranjuez, situado en la Comunidad de Madrid, es un ejemplo sobresaliente de la combinación entre arte, naturaleza e ingeniería al servicio de la monarquía española. Declarado Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001, su diseño refleja la aspiración de crear un entorno armonioso donde arquitectura y jardines se entrelacen.
La historia de Aranjuez como residencia real comienza en el siglo XVI, cuando Felipe II lo estableció como un sitio de descanso y recreo para la corte. Sin embargo, su desarrollo alcanzó su máximo esplendor en los siglos XVIII y XIX, bajo los reinados de los Borbones, que embellecieron el enclave con palacios, jardines y canales.
El Palacio Real de Aranjuez, construido entre los siglos XVI y XVIII, combina estilos renacentista y barroco. Sus interiores albergan una rica decoración, destacando el Salón de Porcelana y el Salón del Trono. El palacio está rodeado por los magníficos Jardines Reales, entre ellos el Jardín del Príncipe, el Jardín de la Isla y el Jardín de Parterre, que fusionan influencias francesas e italianas, con fuentes, estatuas y una exuberante vegetación.
Aranjuez también es célebre por su red de canales y acequias que irrigan sus jardines y huertas, reflejando el ingenio hidráulico de la época. Estos elementos realzan la conexión entre la naturaleza y el diseño urbano, un aspecto clave de su carácter único.
Trayecto en coche de 54 min.
Trayecto en tren de 43 min.